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Operación de Vasectomía por la Seguridad Social (Experiencia propia)

Cuando en una pareja surge la disyuntiva de qué método anticonceptivo utilizar, en un alto porcentaje de casos la opción elegida es el preservativo, ya que se puede adquirir fácilmente en cualquier farmacia, no conlleva ningún tipo de intervención y no necesita periodo de adaptación ni revisiones periódicas, pero como cualquier otro método, tiene sus inconvenientes: pérdida de sensibilidad durante la penetración (a pesar de que cada vez se comercializan modelos más finos y sensitivos), riesgo de rotura, y baja eficacia comparado con el resto de métodos anticonceptivos. Para los hombres, hoy en día, ésta y la vasectomía son las únicas opciones anticonceptivas disponibles, y cuando por diversos motivos decidimos que no queremos tener descendencia (o no tener más hijos, si es que ya tenemos alguno), la opción más eficaz y segura, es la vasectomía.

Para informarte de todos los pormenores, plazos y etapas de operarse de vasectomía a través de la seguridad social, te traemos la experiencia en primera persona de un lector, que un buen día decidió que no quería que toda la responsabilidad de tomar precauciones anticonceptivas estuviera en manos de la mujer (DIU, píldora anticonceptiva, Parche transdérmico, Anillo vaginal) ya que la idea de usar preservativo no le convencía por diferentes motivos.

Por qué en Febrero de 2018 decidí operarme de vasectomía a través de la seguridad Social:

Hola, me llamo Sergio, tengo 40 años y un buen día decidí que, dado que tanto mi pareja como yo estábamos de acuerdo en no tener más hijos (tenemos un niño precioso de 5 años), iba a operarme de vasectomía, y en éste artículo te cuento los motivos que me llevaron a tomar ésta decisión.
Nunca me ha gustado el preservativo como método anticonceptivo, sobre todo por la pérdida de sensibilidad tanto para el hombre como para la mujer, y la poca eficacia frente al resto de opciones. Quizás para un adolescente de 18 o 20 años, por comodidad sea la mejor opción, pero a cierta edad, cuando ya se tienen ciertas cosas claras y hay opciones que aportan más confianza y seguridad, seguir usando métodos incómodos o poco seguros no tiene mucho sentido.
Así que lo primero que hice fue buscar información en internet acerca del proceso, precio de la vasectomía (aún no tenía claro si hacerlo por la seguridad social o a través de una clínica privada), métodos, riesgos, postoperatorio etc… y cuál fue mi sorpresa al comprobar que existen diferentes métodos para realizarse la vasectomía: aparte de la vasectomía tradicional en quirófano existe la vasectomía sin bisturí y la vasectomía sin bisturí ni agujas. Estas dos últimas opciones me parecieron bastante interesantes ya que soy muy hipocondriaco y las agujas me provocan pavor, de manera que consulté el precio de la vasectomía sin bisturí ni agujas y rondaba los ochocientos euros.
Después de darle mucha vueltas decidí decantarme por la opción tradicional y operarme de la vasectomía a través de la seguridad social, era la opción más económica y ¿la más rápida? Sigue leyendo y saldrás de dudas.

Lo primero que hice (a principios de Febrero de 2018) fue pedir cita en mi médico de familia para comunicarle mi intención de operarme de vasectomía, me preguntó mi edad, si tenía hijos y me preguntó si estaba totalmente seguro de tomar esa decisión ya que la vasectomía es difícilmente reversible. Le confirmé que estaba seguro de querer operarme y me dijo que en unos días recibiría una cita para ir a consulta en el departamento de urología de mi hospital.
Transcurridos tres días, recibí una llamada del hospital acompañada de una notificación en forma de SMS en mi móvil confirmándome que una semana después tenía cita con el departamento de urología, debía acudir a dicha cita con el informe que me dio el médico de familia.
Pasada una semana allí estaba yo, como os he dicho anteriormente, soy muy hipocondriaco pero estaba tranquilo en cierto modo ya que sabía que era una mera cita de papeleo y no iba a haber agujas, ni sangre, ni nada de eso. Me llamó el doctor y me hizo pasar al despacho, la verdad es que la consulta duró unos pocos minutos, únicamente me dijo a grosso modo en qué consistiróa la intervención, me preguntó de nuevo si estaba seguro de querer hacérmela, argumentando que la vasectomía es prácticamente irreversible y me hizo firmar un consentimiento, ya que es imprescindible para cualquier tipo de intervención quirúrgica. En este consentimiento te informan de que asumes los posibles riesgos, que aunque el margen de efectividad de la vasectomía es superior al 99%, existe un pequeño porcentaje de posibilidades de que la vasectomía pueda fallar, etc.

Le entregué el consentimiento firmado al doctor y antes de irme me hizo una pequeña recomendación “mira, en este hospital los médicos son buenísimos, pero las maquinillas dejan mucho que desear, ven rasurado de casa…” así que tomé esta “confidencia” casi como una advertencia para tenerla en cuenta el día antes de la intervención.

Con el resguardo que me dio el doctor, acudí al servicio de citaciones quirúrgicas del mismo hospital y allí me dieron un número y una dirección de una página web donde podría consultar la lista de espera quirúrgica y poder hacerme una idea de la fecha aproximada de la intervención. De manera que al llegar a casa, entré en esa web, puse mis datos personales (NIF y fecha de nacimiento) seguidos del código que figuraba en la hoja y cuál fue mi sorpresa al ver la información: “Días transcurridos desde la cita quirúrgica: 0, la media de tiempos de espera para su especialidad e intervención es de 130 días”, en resumen: me estaban dando a entender que tendría que esperar unos cuatro meses para que me operasen de vasectomía… En ese momento volví a dudar si sería mejor opción buscar otras alternativas en clínicas privadas, pero fue pasando el tiempo…
La última quincena de julio (casi seis meses después) me llamaron del hospital para decirme que había un hueco libre a primeros de agosto y que si quería confirmar cita para ese día, ya que de no ser así, no habría cirujanos disponibles hasta septiembre. Como no quería seguir esperando más tiempo, confirmé mi asistencia para el día que me propusieron.
¡Y llegó el día!, la verdad es que la noche anterior apenas pegué ojo por los nervios, la imagen de una aguja penetrando en mi escroto me provocaba nerviosismo y ansiedad, pero había esperado demasiado tiempo como para ahora echarme atrás, así que me desperté, pronto, muy pronto, me rasuré y desayuné muy ligero (me lo recomendaron cuando me confirmaron el día de la intervención). Fui al hospital en mi coche y llegué bastante antes de la hora a la que estaba citado.

Fue a partir de ese momento, al estar sentado en la sala de espera, cuando los nervios empezaron a jugarme una mala pasada… no me encontraba a gusto sentado y mi cabeza no paraba de dar vueltas pensando cuanto tardarían, como saldría, si me marearía…. Ya había pasado más de media desde la hora de mi cita cuando, aprovechando que salía una doctora del quirófano, la pregunté si me podrían dar algún calmante ya que estaba nervioso. Se me quedó mirando con cara de sorpresa y me dijo que no, que ya no me podrían dar nada porque me iban a intervenir enseguida… pasó casi otra hora más y ahí ya es cuando empecé a pensar seriamente en irme, no por el retraso en sí, sino porque mis nervios ya se habían apoderado de mí y me faltaba poco para marearme.

Llegó el momento: Una doctora salió a la sala de espera y me citó para entrar, primero tuve que volver a firmar el consentimiento, ya que por alguna razón que desconozco no lo tenían allí, y después me informaron de en qué consistía la operación de vasectomía, me dijeron que la duración aproximada eran unos 20 o 25 minutos, que no sentiría dolor y que saldría de allí andando por mi propio pie sin ningún problema. A continuación me dieron un camisón y una funda estéril para cubrirme la cabeza y pasé a un pequeño vestuario para cambiarme.
A los pocos minutos ya estaba listo, por lo que me hicieron pasar al quirófano, la verdad es que incomprensiblemente parte de mi nerviosismo había desaparecido, tal vez porque el subconsciente sabía que ya “no había escapatoria posible”, al menos sin montar un espectáculo… Cuando me quise dar cuenta ya estaba tumbado en el quirófano, había una cortinilla a la altura de mi cintura que llegaba prácticamente hasta el techo, para impedir que viera nada durante la intervención.
Me preguntaron qué tal estaba, como me llamaba etc, el tipo de preguntas triviales para romper un poco la tensión y los nervios, la verdad es que la cortinilla me impedía ver prácticamente nada, por las voces deduje que en el quirófano habrían tres o cuatro personas, todas muy amables y atentas conmigo.

Ya a punto de empezar, me avisaron de que sentiría un pequeño pinchazo al inyectarme la anestesia, pero que después de eso no debería volver a notar dolor, aunque sí ciertas molestias. Después del primer pinchazo (dolió bastante) me mareé un poco y se lo dije a las doctoras, por lo que me trajeron un paño húmedo para que me lo dejara puesto en la frente, la verdad es que me ayudó bastante y el mareo no fue a más. Es cierto que tuve unas molestias bastante incómodas aunque indoloras, sobre todo a los quince minutos aproximadamente, ya que, aunque no notaba dolor, sabía perfectamente que me estaban cosiendo la parte derecha del escroto después de hacer la incisión en la primera parte de la intervención.
Tocaba otro pinchazo en la parte izquierda, es esta ocasión las molestias eran algo más dolorosas por lo que me subieron la dosis de anestesia. El proceso fue similar, y pasados unos minutos, volví a notar como me cosían, ya quedaba menos… A los pocos minutos me dijeron que ya casi estaba y que me había portado muy bien. Antes de incorporarme me informaron de que me iban a dar una documentación, consistente en el informe de la operación, justificante de la misma, y una serie de recomendaciones sobre el postoperatorio de la vasectomía para tener una perfecta recuperación, y lo más importante: me dijeron que tenía que pedir cita en el hospital para realizarme un espermograma, ya que esa prueba, que consiste en eyacular en un bote estéril para analizar el semen y averiguar si pasados unos meses hay o no espermatozoides, serviría para saber si la operación de vasectomía ha sido efectiva.

El postoperatorio de la vasectomía

Me recomendaron no hacer esfuerzos ni practicar deporte durante las siguientes 48 horas, no ducharme y llevar slips de talla ajustada, ya que debido a la intervención, el tejido escrotal tiende a estar más descolgado de lo normal y tomar paracetamol o ibuprofeno en caso de dolor agudo. También me indicaron que sería recomendable no lavar la herida en las siguientes 24 horas pero que en días sucesivos debería lavarme con agua y jabón, si notaba que los puntos me tiraban podía pedir cita en mi centro de salud para que me los quitaran pasadas dos semanas y si notaba que había sangrado abundante, inflamación o fiebre alta, acudiera al servicio de urgencias del hospital.
Una vez incorporado, me despedí del equipo quirúrgico, y fui a vestirme. Salí del quirófano y no notaba ninguna molestia importante al andar, fui al departamento de citaciones y me dieron cita para realizarme el espermograma en febrero del 2019 y recoger los resultados en marzo del 2019, es decir, más de un año después de haber solicitado la operación…. En ese transcurso de tiempo debería seguir tomando precauciones anticonceptivas durante las relaciones sexuales, en la citación de la prueba para el espermograma se detalla que para que la prueba sea sea fiable, deben de cumplirse una serie de requisitos:

  • Entregar la muestra de semen en un bote esterilizado habiendo eyaculado una hora antes como máximo
  • Haber guardado abstinencia sexual durante un mínimo de 7 días
  • Haber eyaculado un mínimo de 25 o 30 veces desde la operación de vasectomía

La verdad es que me pareció un tiempo excesivo, ya que buscando información en internet, leí que el espermograma debería realizarse a los tres meses de hacerse la vasectomía, pero supongo que por acumulación de pacientes o por falta de personal, me dieron cita seis meses después.
Buscando un poco en internet encontré algunas webs que estaban asociadas a clínicas privadas y realizaban espermogramas a un precio muy razonable, por lo que decidí probar y no esperar seis meses, pero algo que si averigué es que es más importante el tiempo transcurrido desde la vasectomía que el número de eyaculaciones realizadas, es decir: es más fiable haber eyaculado 25 veces en tres meses que haberlo hecho 35 veces en un mes.

En el resultado de ésta prueba pude comprobar que no había espermatozoides en la muestra de semen, por lo que la operación de vasectomía había resultado completamente exitosa.

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A continuación, voy a recoger una serie de preguntas o dudas que os podéis estar haciendo si estáis valorando operaros de vasectomía, sea por el método que sea, ya que a mí también me surgieron estas dudas:

¿La vasectomía es reversible?

  • Muy dificilmente, es uno de los motivos por los que tanto suelen insistir los doctores a la hora de preguntarte si estás totalmente seguro de querer operarte de vasectomía. Aún así, si tras una operación de vasectomía, nos arrepentimos, existe la posibilidad de realizarse una vasovasostomía, que consiste en volver a unir los conductos que llevan los espermatozoides al semen desde los testículos, pero se trata de una interveción mucho más compleja que la vasectomía que puede durar aproximadamente dos o tres horas.

¿Cual es el precio de una vasectomía en clínica privada?

  • Dependiendo de la clínica, ya que en algunos casos se realizan una serie de pruebas que van includas en el precio (seminograma pre y post vasectomía), pero el precio de la vasectomía, en el caso de que decidamos hacerla en una clínica, ronda los 800€.

¿Cuanto dura la operación de vasectomía?

  • Desde que entras al quirófano hasta que se da por finalizada y te puedes ir a casa, pasan alrededor de 30 minutos, no es muy habitual que surjan complicaciones que puedan alargar el tiempo de la intervencion.

¿La vasectomía sin bisturí en la mejor opción?

  • En mi opinión si, ya que tiene varias ventajas: (aparte de ahorrarte el tiempo de espera de la seguridad social): No deja cicatriz, es menos dolorosa pero igual de efectiva, y el postoperatorio de la vasectomía es mucho más corto.

¿Cuanto dura la recuperación del postoperatorio tras una vasectomía?

  • El postoperatorio de una vasectomía realizada por el método tradicional en quirófano, dura dos o tres dias. Durante las 48 horas posteriores a la operación, se recomienda reposo, no coger peso, no hacer deporte y debido a las posibles inflamaciones es conveniente tomar paracetamol o ibuprofeno. A partir del tercer día, ya podemos hacer “vida normal”, respecto a los puntos, pasada una semana podemos ir al centro de salud para que nos los quiten, o bien esperar a que se reabsorban ellos solos.

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